Lery
Poeta recién llegado
Sentada contra un árbol,
Lleno de recuerdos
Que viajan como veleros
A través del tiempo.
Mil sonrisas me atraviesan,
Y las risas me relajan,
¿Cuántas penas se vivieron?
¿Cuántos llantos nos hirieron?
Una a una,
Como pétalos de margaritas,
Se van con el viento,
Y mis manos las despiden,
Y disfruta con su vuelo.
La hierba fría,
El sol caliente,
Y el cantar de un rio,
Acaricio tu cabello
Que como roció en flor,
Reposa entre mis manos,
Mil sonrisas más afloran,
Mil momentos más llegan,
Y las caricias a tu rostro,
Pacifico y dormido,
Igualan al cantar de las aves.
Miro al cielo
Y rezo por ser escuchada,
Porque mis palabras lleguen,
Y con una sonrisa
El rechazo aleje.
Porque no pido más,
No quiero más,
Y aunque los nervios
Hagan temblar mi cuerpo,
Y mi corazón quiera
Correr con el viento,
Mi alma pide hacerlo,
Porque las horas sin ti
Son una eternidad sin fin,
Y mi ser,
Mi corazón y
Mi alma,
Ya encontraron dueño.
Me inclino
Y mis labios a tus oídos acerco,
Y un susurro dulce
Despierta tu sueño
El silencio llena el espacio,
Y mi respiración
Y mi corazón,
Para, por lo que a
Mi alma
Le parece una eternidad
¿Serias tú mi dueño?
¿Serias tú mi novio?
Lleno de recuerdos
Que viajan como veleros
A través del tiempo.
Mil sonrisas me atraviesan,
Y las risas me relajan,
¿Cuántas penas se vivieron?
¿Cuántos llantos nos hirieron?
Una a una,
Como pétalos de margaritas,
Se van con el viento,
Y mis manos las despiden,
Y disfruta con su vuelo.
La hierba fría,
El sol caliente,
Y el cantar de un rio,
Acaricio tu cabello
Que como roció en flor,
Reposa entre mis manos,
Mil sonrisas más afloran,
Mil momentos más llegan,
Y las caricias a tu rostro,
Pacifico y dormido,
Igualan al cantar de las aves.
Miro al cielo
Y rezo por ser escuchada,
Porque mis palabras lleguen,
Y con una sonrisa
El rechazo aleje.
Porque no pido más,
No quiero más,
Y aunque los nervios
Hagan temblar mi cuerpo,
Y mi corazón quiera
Correr con el viento,
Mi alma pide hacerlo,
Porque las horas sin ti
Son una eternidad sin fin,
Y mi ser,
Mi corazón y
Mi alma,
Ya encontraron dueño.
Me inclino
Y mis labios a tus oídos acerco,
Y un susurro dulce
Despierta tu sueño
El silencio llena el espacio,
Y mi respiración
Y mi corazón,
Para, por lo que a
Mi alma
Le parece una eternidad
¿Serias tú mi dueño?
¿Serias tú mi novio?