edelabarra
Mod. Enseñante. Mod. foro: Una imagen, un poema
Declaraciones de amor (epigramas)
Cerquita de Barcelona
tengo una nieta divina,
vente ya para Argentina,
yo te recibo Mariona.
Es mi reina de Tikal,
con su belleza tan obvia,
la volvería a bautizar,
como Cabeza de Novia.
Cómo la quisiera amar,
porque me llena de amor,
lleva en su nombre una flor,
y sobre el labio un lunar.
Es mi dueña carantoña,
aunque sé que tiene dueño,
tiene un rostro que es un sueño,
pero en su cocina es Doña.
De pensamiento profundo,
se esconde detrás de un tul,
no dudaría un segundo,
irme a vivir con Azul.
A pesar de mi lumbalgia,
mi cerebro está despierto
y un amor me tiene muerto,
que alimenta mi nostalgia.
Con perdón de los arcángeles,
no hay pluma en sus alerones,
que escriba tan bien canciones,
como mi amor, sí, que es Ángeles.
Tengo tres amores dulces,
son tres reinas del portal,
son poetisas sin igual,
Mariannita, Ondina y Lourdes.
Romántico perdulario,
polígamo sin licencia,
debería ir a Plasencia,
para rezar el Rosario.
Sueño de noche y de día,
con poderla conquistar,
ella es la reina sin par,
de la erótica poesía.
Ella es muy fácil de amar,
su nombre empieza con Ana,
yo amo a esta casquivana,
aunque termine en el mar.
Las diez y diez es la hora,
en que está de pie mi amor,
alto el mentón y un fulgor,
de poesía que enamora.
Sueño toda la semana,
con una flor del caribe,
bella, piensa, sueña y vive,
es una flor colombiana.
A sobrina de renombre,
le prometí relaciones,
como en tres reencarnaciones,
de primer libro es su nombre.
Por donde la mire es bonita,
a esta pequeña bombón,
agita mi corazón,
campanita, campanita.
Si recibiera una brisa,
a Valencia yo me iría
y el amor completaría
eso que hoy no me da risa.
Que retire este verano,
las ofensas del pasado,
y que tanto haberte amado,
ojalá que no sea en vano.
Eduardo León de la Barra
Cerquita de Barcelona
tengo una nieta divina,
vente ya para Argentina,
yo te recibo Mariona.
Es mi reina de Tikal,
con su belleza tan obvia,
la volvería a bautizar,
como Cabeza de Novia.
Cómo la quisiera amar,
porque me llena de amor,
lleva en su nombre una flor,
y sobre el labio un lunar.
Es mi dueña carantoña,
aunque sé que tiene dueño,
tiene un rostro que es un sueño,
pero en su cocina es Doña.
De pensamiento profundo,
se esconde detrás de un tul,
no dudaría un segundo,
irme a vivir con Azul.
A pesar de mi lumbalgia,
mi cerebro está despierto
y un amor me tiene muerto,
que alimenta mi nostalgia.
Con perdón de los arcángeles,
no hay pluma en sus alerones,
que escriba tan bien canciones,
como mi amor, sí, que es Ángeles.
Tengo tres amores dulces,
son tres reinas del portal,
son poetisas sin igual,
Mariannita, Ondina y Lourdes.
Romántico perdulario,
polígamo sin licencia,
debería ir a Plasencia,
para rezar el Rosario.
Sueño de noche y de día,
con poderla conquistar,
ella es la reina sin par,
de la erótica poesía.
Ella es muy fácil de amar,
su nombre empieza con Ana,
yo amo a esta casquivana,
aunque termine en el mar.
Las diez y diez es la hora,
en que está de pie mi amor,
alto el mentón y un fulgor,
de poesía que enamora.
Sueño toda la semana,
con una flor del caribe,
bella, piensa, sueña y vive,
es una flor colombiana.
A sobrina de renombre,
le prometí relaciones,
como en tres reencarnaciones,
de primer libro es su nombre.
Por donde la mire es bonita,
a esta pequeña bombón,
agita mi corazón,
campanita, campanita.
Si recibiera una brisa,
a Valencia yo me iría
y el amor completaría
eso que hoy no me da risa.
Que retire este verano,
las ofensas del pasado,
y que tanto haberte amado,
ojalá que no sea en vano.
Eduardo León de la Barra
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:: por que si no lo son me los adueño.