Pedro Galeano Martin
Poeta recién llegado
Declarando mi rendición.
Vació de lágrimas perdidas,
maltratadas por la desolación,
como manzanas podridas,
mis lágrimas muertas,
por dolor.
Tiembla fuerte mi ambición,
pero es que dolor acostumbrado,
ya no es solo dolor,
sin mi voluntad sembré mi desesperación,
y ahora sufro por callar,
mi triste soledad.
Pero es que ahora no,
ya no puedo más,
maldigo aquella noche plutónica,
en la que sembré mi odio por la desesperación,
incapaz de ver,
de afrontar la situación,
pero es que ahora no,
ya no.
Vació de lágrimas perdidas,
maltratadas por la desolación,
como manzanas podridas,
mis lágrimas muertas,
por dolor.
Tiembla fuerte mi ambición,
pero es que dolor acostumbrado,
ya no es solo dolor,
sin mi voluntad sembré mi desesperación,
y ahora sufro por callar,
mi triste soledad.
Pero es que ahora no,
ya no puedo más,
maldigo aquella noche plutónica,
en la que sembré mi odio por la desesperación,
incapaz de ver,
de afrontar la situación,
pero es que ahora no,
ya no.
(quien sabe puede que me arrepienta,cosa que no me extrañaria)