Marah
Poeta que considera el portal su segunda casa
Esta noche que estamos sólo
con la cita del amor:
¡Mírame!
Mientras compartimos este coctel
que preparé para ti.
Y deja que corra la primera
lágrima impía por mis mejillas.
Cuyo pecado: el No rotundo aquél,
vago...frío....de mis niñeces,
que oscureció mis noches
hasta el crucifixo de mis días.
Y luego ¡mírame otra vez!
Deja que mis ojos se inunden de ti,
de mi sangre caliente!
Y bésame hasta la saciedad
de esta pasión escapada de la cruz;
cual sin los clavos del acto cruel
busca alivio en el ato dulce,
¡Tus cruces!
¡Y gócense las almas indultas!
En compacta cópula viborezna
Hasta la resurrección
de mis noches sepultadas
De mis días eclipsados
Y quedémonos traspasados
En nuestras propias cruces
¡Amantes....................eternos!
Gracias por leer mis poemas.
con la cita del amor:
¡Mírame!
Mientras compartimos este coctel
que preparé para ti.
Y deja que corra la primera
lágrima impía por mis mejillas.
Cuyo pecado: el No rotundo aquél,
vago...frío....de mis niñeces,
que oscureció mis noches
hasta el crucifixo de mis días.
Y luego ¡mírame otra vez!
Deja que mis ojos se inunden de ti,
de mi sangre caliente!
Y bésame hasta la saciedad
de esta pasión escapada de la cruz;
cual sin los clavos del acto cruel
busca alivio en el ato dulce,
¡Tus cruces!
¡Y gócense las almas indultas!
En compacta cópula viborezna
Hasta la resurrección
de mis noches sepultadas
De mis días eclipsados
Y quedémonos traspasados
En nuestras propias cruces
¡Amantes....................eternos!
Gracias por leer mis poemas.