†•Luciand•†
Poeta recién llegado
Creo, soy necia, que cuando los feos romanos
no miran, cruzar su Imperio con ánimo puedo,
fraguando espantos mayores hasta sus columnas
de hiedra, hasta ver mi exacto reflejo en el vino.
Entonces caigo. ¡Y son punzantes sus venenos,
los huecos que atenazan al alzar la ruina!
Y las náuseas de languidez en mis palabras,
cuyo espesor idólatra impide que vea.
Hemos buscado entre los caminos de regreso,
¡entre copas!; y son más sangrientas las derrotas
en alientos cansados que sobre suelo muerto.
¿Y no querer llorar? ¿Cómo poder? Si necios
somos los bárbaros; sólo un hacha, un esclavo
y un triunfo aburrido, que es lo peor de todo.
no miran, cruzar su Imperio con ánimo puedo,
fraguando espantos mayores hasta sus columnas
de hiedra, hasta ver mi exacto reflejo en el vino.
Entonces caigo. ¡Y son punzantes sus venenos,
los huecos que atenazan al alzar la ruina!
Y las náuseas de languidez en mis palabras,
cuyo espesor idólatra impide que vea.
Hemos buscado entre los caminos de regreso,
¡entre copas!; y son más sangrientas las derrotas
en alientos cansados que sobre suelo muerto.
¿Y no querer llorar? ¿Cómo poder? Si necios
somos los bárbaros; sólo un hacha, un esclavo
y un triunfo aburrido, que es lo peor de todo.