Adonis
Poeta recién llegado
No quiero que tu temas.
Al decir yo estas palabras.
Pero es algo que me quema.
Muy adentro en mis entrañas.
Es una dulce sensación la que yo siento.
Al tener tu suave cuerpo junto al mío.
Cuando hago contacto con tus ojos luminosos.
Me parece que estuviera en aquel lugar que le llaman paraíso.
La gente dice que es temprano para amarnos.
Que el tiempo es corto y el mundo ofrece desengaños.
Que a nuestra edad, todo es fugaz y mil engaños.
Y al final el corazón queda en trizas casi destrozado.
Pero yo se que en la víspera del otoño cuando nuestro caminar sea despacio.
Y alguna cana en nuestro pelo y nos marque como ancianos.
Te llevare yo de la mano por los rocíos de un campo.
Humedeciéndonos nuestras almas a través de nuestros pies descalzos.
Y ahí tú sabrás que yo te ame como nadie te ha amado,
Con el corazón en la mano, con ese amor ilusionado,
Te amare, te amare, hasta el fin de nuestros días,
Y aun después de muertos, nos amaremos vida mía.
Al decir yo estas palabras.
Pero es algo que me quema.
Muy adentro en mis entrañas.
Es una dulce sensación la que yo siento.
Al tener tu suave cuerpo junto al mío.
Cuando hago contacto con tus ojos luminosos.
Me parece que estuviera en aquel lugar que le llaman paraíso.
La gente dice que es temprano para amarnos.
Que el tiempo es corto y el mundo ofrece desengaños.
Que a nuestra edad, todo es fugaz y mil engaños.
Y al final el corazón queda en trizas casi destrozado.
Pero yo se que en la víspera del otoño cuando nuestro caminar sea despacio.
Y alguna cana en nuestro pelo y nos marque como ancianos.
Te llevare yo de la mano por los rocíos de un campo.
Humedeciéndonos nuestras almas a través de nuestros pies descalzos.
Y ahí tú sabrás que yo te ame como nadie te ha amado,
Con el corazón en la mano, con ese amor ilusionado,
Te amare, te amare, hasta el fin de nuestros días,
Y aun después de muertos, nos amaremos vida mía.
::