PRINCIPITA
Eres
un pedacito de cielo,
traviesos andares en iluminado sendero,
motivo para sonreírle hasta a la mismísima tristeza...
Eres
atardecer de primavera,
cuando se tienen calidos el corazón y el alma,
luego de abrazar tu imagen a la mirada...
Eres
un hola inesperado
y un hasta luego que se lamenta entre silencios,
con tu partida, allí donde sólo te alcanzan las estrellas...
Son tus circunstancias,
tan parecidas a los sueños.
Y esas tus palabras,
esperanza para ahuyentar al desconsuelo...
Y tengo que confesarlo,
si me hallaran hablando
y dibujando una sonrisa a solas
como el Bobo del que hablaba José
será por causa tuya,
es que con el pensamiento
estaré acariciándote...
Eres
un pedacito de cielo,
traviesos andares en iluminado sendero,
motivo para sonreírle hasta a la mismísima tristeza...
Eres
atardecer de primavera,
cuando se tienen calidos el corazón y el alma,
luego de abrazar tu imagen a la mirada...
Eres
un hola inesperado
y un hasta luego que se lamenta entre silencios,
con tu partida, allí donde sólo te alcanzan las estrellas...
Son tus circunstancias,
tan parecidas a los sueños.
Y esas tus palabras,
esperanza para ahuyentar al desconsuelo...
Y tengo que confesarlo,
si me hallaran hablando
y dibujando una sonrisa a solas
como el Bobo del que hablaba José
será por causa tuya,
es que con el pensamiento
estaré acariciándote...