Viento de américa
Poeta adicto al portal
A mi padre que algún día me dijo que tenía preso al mar. No contaba buenas historias, pero no mentía.
Sin pedir permiso,
de sus entrañas,
como suspiro de animal dormido,
salió el rumor milenario del mar.
¡Santo Dios!
¿Y la arena,
y la sal,
y las gaviotas,
y los peces,
y el agua azul,
y las olas...?