Pescador nublado
Poeta que considera el portal su segunda casa
Distancia: nombre que le damos a nuestra herida,
a las formas en que nos convertimos en objetos extraviados,
ese peso que no nos hunde sino que nos mantiene atados
ese ser blanquiazul que te sigue y que te mira.
Deseo: es el antónimo de libertad, de ligereza,
aquella fuerza que nos conserva en débil apariencia,
que no nos permite ver a los lados y mata la sapiencia,
ese manto opaco con el que inútilmente cubrimos la impureza.
Miedo: sinónimo de culpa, de duda, de vacío,
la forma del monstruo que nosotros mismos nos creamos,
el primer enemigo que se enfrenta y después lo buscamos
ese ser de ojos rojos que nos lleva al desvío
Soledad: la primera transformación y la última visión,
madre de distancia, deseo y miedo,
la última frontera de un ciego,
el obstáculo que nos impide la última transformación.
Decepción: el sentimiento que redefine al deseo,
la variable que limita la profundidad del abismo,
el paso final del que abre la puerta del nihilismo,
el inicio y el final de un ateo.
Destino: ilusión compartida,
invento que sustenta la vida de cientos
y para miles la causa de sus tormentos,
un océano sin marea ni deriva.
Suerte: el sonido de la risa de dios destino,
el vendaval que arrebata las formas de justicia,
máscara con la que los lobos cubren su avaricia,
causa y efecto del abatido.
a las formas en que nos convertimos en objetos extraviados,
ese peso que no nos hunde sino que nos mantiene atados
ese ser blanquiazul que te sigue y que te mira.
Deseo: es el antónimo de libertad, de ligereza,
aquella fuerza que nos conserva en débil apariencia,
que no nos permite ver a los lados y mata la sapiencia,
ese manto opaco con el que inútilmente cubrimos la impureza.
Miedo: sinónimo de culpa, de duda, de vacío,
la forma del monstruo que nosotros mismos nos creamos,
el primer enemigo que se enfrenta y después lo buscamos
ese ser de ojos rojos que nos lleva al desvío
Soledad: la primera transformación y la última visión,
madre de distancia, deseo y miedo,
la última frontera de un ciego,
el obstáculo que nos impide la última transformación.
Decepción: el sentimiento que redefine al deseo,
la variable que limita la profundidad del abismo,
el paso final del que abre la puerta del nihilismo,
el inicio y el final de un ateo.
Destino: ilusión compartida,
invento que sustenta la vida de cientos
y para miles la causa de sus tormentos,
un océano sin marea ni deriva.
Suerte: el sonido de la risa de dios destino,
el vendaval que arrebata las formas de justicia,
máscara con la que los lobos cubren su avaricia,
causa y efecto del abatido.
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