Oh!, capitán de antiguo navío,
tu sabiduría curtiste con reloj de arena,
cuando creías todo haberlo vivido,
tu apacible navegar se vio interrumpido.
Descubriste a aquella "bella principessa",
y tu mente obnubilaste con embrujo de sirena,
desde entonces la tormenta ya no cesa,
y empezaste a vagar con rumbo perdido.
tu sabiduría curtiste con reloj de arena,
cuando creías todo haberlo vivido,
tu apacible navegar se vio interrumpido.
Descubriste a aquella "bella principessa",
y tu mente obnubilaste con embrujo de sirena,
desde entonces la tormenta ya no cesa,
y empezaste a vagar con rumbo perdido.