Hollmann Pablo
Poeta recién llegado
Lentamente, Peldaño a peldaño,
desciendo hacía los tenebrosos aposentos del monstruo.
Acudo a su llamado bestial, me entrego a su apetito voraz.
Nocturnas flores del miedo perfuman el aire estancado.
Oigo ecos lejanos, débiles estertores de un mundo herido.
Siento la cólera infértil de algún héroe olvidado en mí.
Se ahoga la imagen de tu memoria en las negras aguas del olvido
y arden los sulfúreos deseos en las llamas de la degradación.
Sin piedad laceraré la pureza virginal de la carne,
Hasta dejarla exangüe sobre mi regazo.
Pablo Hollmann.
desciendo hacía los tenebrosos aposentos del monstruo.
Acudo a su llamado bestial, me entrego a su apetito voraz.
Nocturnas flores del miedo perfuman el aire estancado.
Oigo ecos lejanos, débiles estertores de un mundo herido.
Siento la cólera infértil de algún héroe olvidado en mí.
Se ahoga la imagen de tu memoria en las negras aguas del olvido
y arden los sulfúreos deseos en las llamas de la degradación.
Sin piedad laceraré la pureza virginal de la carne,
Hasta dejarla exangüe sobre mi regazo.
Pablo Hollmann.