Deja que hable el Amor

Bohemio Jaguar

Poeta recién llegado



“Deja que hable el Amor”



Ya se secó aquel arroyo
donde mojaba sus pies
las flores se marchitaron

ha dejado de llover,
las noches están oscuras
la luna se fue a esconder
tan solo quedan penumbras
a las que alumbra un quinqué.


Alguien busca a la mujer
que se esconde entre las sombras
y que no saben por qué

se convirtió en mariposa,
dicen que la hirió un clavel
porque prefirió a una rosa
y que un hada se apiadó
al ver su triste congoja.


Y así se pasa él las horas
buscando entre la cañada
porque la amaba en secreto

y nunca le dijo nada,
es ahora un alma en pena
que se va con la alborada
no sabe que ella de día
se le posa en su ventana.


Pues también ella lo amaba
mas se dejó impresionar
por un apuesto clavel

que la logró ilusionar,
y sin más se le entregó
creyendo que iba a encontrar
el amor que le negó
quien hoy la sale a buscar.


Cuentan que el hada volvió
y al ver que mucho se amaban
otra vez la convirtió

en una hermosa muchacha,
y él al verla la abrazó
pero no le dijo nada
sin embargo ella entendió
lo que apreció en su mirada.


Con tristeza comprobaba
que estaba lleno de celos
y que por aquel clavel

su vida se hizo un infierno,
ella se acercó al quinqué
y le mostró sus cabellos,
¡Tan solo esto me tocó,
tú me acaricias por dentro!


Y aquí se acaba este cuento
porque comenzó a llover

el arroyo estaba lleno
y ella mojaba sus pies,
la luna se hizo presente
y él apagó aquel quinqué,
lo que pasó en esa noche
por pudor no lo diré.


Mas les doy la moraleja;
Nunca calles por temor

recuerda que hay tentaciones
y lobos sin corazón,
no permitas que te arranque
un jardinero a tu flor,
externa tus sentimientos…
¡Y deja que hable el amor!
...

Derechos Reservados
Del Poemario: "Cuentacuentos"

 
Última edición:


“Deja que hable el Amor”



Ya se secó aquel arroyo
donde mojaba sus pies
las flores se marchitaron

ha dejado de llover,
las noches están oscuras
la luna se fue a esconder
tan solo quedan penumbras
a las que alumbra un quinqué.


Alguien busca a la mujer
que se esconde entre las sombras
y que no saben por qué

se convirtió en mariposa,
dicen que la hirió un clavel
porque prefirió a una rosa
y que un hada se apiadó
al ver su triste congoja.


Y así se pasa él las horas
buscando entre la cañada
porque la amaba en secreto

y nunca le dijo nada,
es ahora un alma en pena
que se va con la alborada
no sabe que ella de día
se le posa en su ventana.


Pues también ella lo amaba
mas se dejó impresionar
por un apuesto clavel

que la logró ilusionar,
y sin más se le entregó
creyendo que iba a encontrar
el amor que le negó
quien hoy la sale a buscar.


Cuentan que el hada volvió
y al ver que mucho se amaban
otra vez la convirtió

en una hermosa muchacha,
y él al verla la abrazó
pero no le dijo nada
sin embargo ella entendió
lo que apreció en su mirada.


Con tristeza comprobaba
que estaba lleno de celos
y que por aquel clavel

su vida se hizo un infierno,
ella se acercó al quinqué
y le mostró sus cabellos,
¡Tan solo esto me tocó,
tú me acaricias por dentro!


Y aquí se acaba este cuento
porque comenzó a llover

el arroyo estaba lleno
y ella mojaba sus pies,
la luna se hizo presente
y él apagó aquel quinqué,
lo que pasó en esa noche
por pudor no lo diré.


Mas les doy la moraleja;
Nunca calles por temor

recuerda que hay tentaciones
y lobos sin corazón,
no permitas que te arranque
un jardinero a tu flor,
externa tus sentimientos…
¡Y deja que hable el amor!
...

Derechos Reservados
Del Poemario: "Cuentacuentos"

Sería hermoso que siempre hablara el corazón y no el orgullo, eso hace que la soledad se haga partícipe de romper las almas y que los jardines queden sin flores, bello y certero poema, saludos Alex
 


“Deja que hable el Amor”



Ya se secó aquel arroyo
donde mojaba sus pies
las flores se marchitaron

ha dejado de llover,
las noches están oscuras
la luna se fue a esconder
tan solo quedan penumbras
a las que alumbra un quinqué.


Alguien busca a la mujer
que se esconde entre las sombras
y que no saben por qué

se convirtió en mariposa,
dicen que la hirió un clavel
porque prefirió a una rosa
y que un hada se apiadó
al ver su triste congoja.


Y así se pasa él las horas
buscando entre la cañada
porque la amaba en secreto

y nunca le dijo nada,
es ahora un alma en pena
que se va con la alborada
no sabe que ella de día
se le posa en su ventana.


Pues también ella lo amaba
mas se dejó impresionar
por un apuesto clavel

que la logró ilusionar,
y sin más se le entregó
creyendo que iba a encontrar
el amor que le negó
quien hoy la sale a buscar.


Cuentan que el hada volvió
y al ver que mucho se amaban
otra vez la convirtió

en una hermosa muchacha,
y él al verla la abrazó
pero no le dijo nada
sin embargo ella entendió
lo que apreció en su mirada.


Con tristeza comprobaba
que estaba lleno de celos
y que por aquel clavel

su vida se hizo un infierno,
ella se acercó al quinqué
y le mostró sus cabellos,
¡Tan solo esto me tocó,
tú me acaricias por dentro!


Y aquí se acaba este cuento
porque comenzó a llover

el arroyo estaba lleno
y ella mojaba sus pies,
la luna se hizo presente
y él apagó aquel quinqué,
lo que pasó en esa noche
por pudor no lo diré.


Mas les doy la moraleja;
Nunca calles por temor

recuerda que hay tentaciones
y lobos sin corazón,
no permitas que te arranque
un jardinero a tu flor,
externa tus sentimientos…
¡Y deja que hable el amor!
...

Derechos Reservados
Del Poemario: "Cuentacuentos"

Bienvenido poeta, un verdadero placer el poder volverte a leer tan lejos de tu acostumbrado habitad. Precioso poema con una perfecta moraleja.
 
Bienvenido poeta, un verdadero placer el poder volverte a leer tan lejos de tu acostumbrado habitad. Precioso poema con una perfecta moraleja.
Bienvenido poeta, un verdadero placer el poder volverte a leer tan lejos de tu acostumbrado habitad. Precioso poema con una perfecta moraleja.
Gracias Mercedes. Es que a mi habitat lo incendió el simplismo. Le mando un saludo afectuoso.
 


“Deja que hable el Amor”



Ya se secó aquel arroyo
donde mojaba sus pies
las flores se marchitaron

ha dejado de llover,
las noches están oscuras
la luna se fue a esconder
tan solo quedan penumbras
a las que alumbra un quinqué.


Alguien busca a la mujer
que se esconde entre las sombras
y que no saben por qué

se convirtió en mariposa,
dicen que la hirió un clavel
porque prefirió a una rosa
y que un hada se apiadó
al ver su triste congoja.


Y así se pasa él las horas
buscando entre la cañada
porque la amaba en secreto

y nunca le dijo nada,
es ahora un alma en pena
que se va con la alborada
no sabe que ella de día
se le posa en su ventana.


Pues también ella lo amaba
mas se dejó impresionar
por un apuesto clavel

que la logró ilusionar,
y sin más se le entregó
creyendo que iba a encontrar
el amor que le negó
quien hoy la sale a buscar.


Cuentan que el hada volvió
y al ver que mucho se amaban
otra vez la convirtió

en una hermosa muchacha,
y él al verla la abrazó
pero no le dijo nada
sin embargo ella entendió
lo que apreció en su mirada.


Con tristeza comprobaba
que estaba lleno de celos
y que por aquel clavel

su vida se hizo un infierno,
ella se acercó al quinqué
y le mostró sus cabellos,
¡Tan solo esto me tocó,
tú me acaricias por dentro!


Y aquí se acaba este cuento
porque comenzó a llover

el arroyo estaba lleno
y ella mojaba sus pies,
la luna se hizo presente
y él apagó aquel quinqué,
lo que pasó en esa noche
por pudor no lo diré.


Mas les doy la moraleja;
Nunca calles por temor

recuerda que hay tentaciones
y lobos sin corazón,
no permitas que te arranque
un jardinero a tu flor,
externa tus sentimientos…
¡Y deja que hable el amor!
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Mágico y bello poema que encierra un moraleja certera, me gusta lo de deja que hable el amor. Un abrazo amigo Bohemio. Paco.
 

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