Eme Singer
Poeta recién llegado
Deja que te salve
cuando tu mundo se parta en dos
como la fruta madura,
cuando te falte el valor para dar otro paso,
cuando la lluvia sea capaz de ahogarte
en cualquier noche de invierno sin retorno.
Deja que te salve
cuando no creas, aunque quieras,
en ningún dios,
cuando, quizás, dejemos de ser dos.
Deja que te pierda y que te encuentre
por las avenidas de la vida que dibujamos
en las alfombras de los moteles
donde nos amamos,
sin prisas, pero con ganas
y sudor en los ojos.
Deja que te salve cuando te duela la vida.
Cuando los años te den la espalda,
cuando no encuentres la salida.
Vuela sin medida,
sin pistas de aeropuertos,
sin prejuicios,
planeando entre tormentas...
Que me parta a mi el rayo
mientras te espero en la orilla de mis sueños.
Deja que te guíe en el viaje
de mis mapas perdidos y desdibujados.
Deja que me salve contigo
si es que alguna vez decidimos salvarnos.