kyque
Poeta recién llegado
Si me tienes en tu pelo,
y cautivo en tus pupilas,
si te encuentro en cada rose,
de tus manos, que son vida.
Si me duermo en tu regazo,
cual niño en blancas nubes,
y eres tu mi bello sueño,
pues añoro, que me arrulles.
Si me escondo en tu aliento,
perfumado de jazmines,
y me pides que se abrasen,
nuestras almas en jardines.
Entonces, deja, que satine
con mis labios tu silueta,
que recorra cada parte de tu cielo,
y perdernos en el filo de lo eterno.
Deja, que se esfumen de un
soplido las distancias,
que sintamos como vibran
nuestras fuerzas,
para amarnos, para abrirnos
de tajo las puertas,
del rincón donde se funden
nuestras esencias.
Deja, que te estruje como
huracán encaprichado,
con ternura y la vez
tan desbordado, que
tan profundo te sienta,
y jamás se vaya de mi,
tu hermosa presencia...
Solo Deja...
y cautivo en tus pupilas,
si te encuentro en cada rose,
de tus manos, que son vida.
Si me duermo en tu regazo,
cual niño en blancas nubes,
y eres tu mi bello sueño,
pues añoro, que me arrulles.
Si me escondo en tu aliento,
perfumado de jazmines,
y me pides que se abrasen,
nuestras almas en jardines.
Entonces, deja, que satine
con mis labios tu silueta,
que recorra cada parte de tu cielo,
y perdernos en el filo de lo eterno.
Deja, que se esfumen de un
soplido las distancias,
que sintamos como vibran
nuestras fuerzas,
para amarnos, para abrirnos
de tajo las puertas,
del rincón donde se funden
nuestras esencias.
Deja, que te estruje como
huracán encaprichado,
con ternura y la vez
tan desbordado, que
tan profundo te sienta,
y jamás se vaya de mi,
tu hermosa presencia...
Solo Deja...