dark mind
Poeta recién llegado
Aquí el día no ha parado, la luz que el sol proyecta se ha vuelto un dolor de cabeza, ya no quiero seguir viendo con claridad las cosas, ya no quiero ver de día.
Si por algo aprecio la noche es porque aquí no tengo que ver más que siluetas, aquí puedo imaginar las formas y los colores, puedo ignorar la apariencia de las cosas poniéndoles otro frente (aunque por detrás sigan siendo lo mismo). Me gusta la obscuridad porque no ves lo que hay, ya no sabes si te van a matar, solo lo hacen.
Por eso, muerte, te habla una amante de las tinieblas, llévame a tu noche, muéstrame tus estrellas y tu luna, déjame ver la esperanza en tu final, déjame entrar, ayúdame a pasar del otro lado.
Por eso, compañera de sacrificios, invítame a pasar. No me lleves a las puertas del cielo, no me lleves al Hades, no me hagas reencarnar, ni tampoco me resucites, solo has que el día me deje de cegar con tanta luz, solo muéstrame tu lado más obscuro, solo quiero descansar.
Si por algo aprecio la noche es porque aquí no tengo que ver más que siluetas, aquí puedo imaginar las formas y los colores, puedo ignorar la apariencia de las cosas poniéndoles otro frente (aunque por detrás sigan siendo lo mismo). Me gusta la obscuridad porque no ves lo que hay, ya no sabes si te van a matar, solo lo hacen.
Por eso, muerte, te habla una amante de las tinieblas, llévame a tu noche, muéstrame tus estrellas y tu luna, déjame ver la esperanza en tu final, déjame entrar, ayúdame a pasar del otro lado.
Por eso, compañera de sacrificios, invítame a pasar. No me lleves a las puertas del cielo, no me lleves al Hades, no me hagas reencarnar, ni tampoco me resucites, solo has que el día me deje de cegar con tanta luz, solo muéstrame tu lado más obscuro, solo quiero descansar.