Homonimo-Napo
Poeta recién llegado
Buenas, ¿que tal? Vuelvo al foro después de como 4 años de ausencia. Recorde de repente hace unas horas esta pagina y a la gente que conocí, y no pude evitar la ''nostalgia'', así que volví a entrar. Paso mucho tiempo, muchas cosas y me gustaría volver a compartir mis versos con ustedes. Aprendí mucho en este foro, conocí a muchos grandes poetas y poetizas que no todo el mundo conoce, pero que son hasta mejores que muchos poetas conocidos. Conocí aquí el surrealismo, algo que marco mucho esta etapa de mi vida (toda mi secundaria hasta el día de hoy). Y así sin mas, vuelvo con este poema, que se lo dedicare a Navecita que gracias a ella quise conocer Chile, quise cruzar la cordillera, y por fin este año (en febrero) pude hacerlo. Lo que para mi fue muy buena experiencia que pude compartir con mi ''Polola''. Un saludo, y esto es también para: Nostalgia, Julia, Principe Negro, Salerin, Alma, Miriam y a todos los que conoci alla por el 2009, que no se si se acordaran de mi, pero yo si me acuerdo de ellos.
Se va el sol y yo me voy del sur,
sin asiento, me guiaba el sol contento.
Cuando me escapo a la vista del can,
que miraba su vida pasar.
El cemento, al barro consume contento.
Tengo el rugido, de un tigre del norte.
Tengo la voz, del viento de neuquen.
Tengo la risa, de un loco sin voces,
y guardada la mano de dali.
Que subo si bajo, si quiero me pierdo.
Sigo el silbido de algun animal.
Que me muerde la cola algun perro.
Que toda pena me saca a bailar.
Lala-lala-lala
Llevar la pinta, de un bicho raro.
Entre los cerros me siento a beber.
Que toca el cielo la sebastiana,
si Pablo lo viera, sabria llorar.
Que siempre llevo un recuerdo en tu nombre.
Y lo tengo tatuado en la pared.
Una cancion, una pagina blanca.
Un toro que no puede olvidar.
Cuando me escapo a la vista del can,
que miraba mi vida pasar sin aliento.
El cemento, consume al cemento.
Sale el sol y yo me vuelvo pal sur,
que mi casa se pone en el oeste.
sin asiento, me guiaba el sol contento.
Cuando me escapo a la vista del can,
que miraba su vida pasar.
El cemento, al barro consume contento.
Tengo el rugido, de un tigre del norte.
Tengo la voz, del viento de neuquen.
Tengo la risa, de un loco sin voces,
y guardada la mano de dali.
Que subo si bajo, si quiero me pierdo.
Sigo el silbido de algun animal.
Que me muerde la cola algun perro.
Que toda pena me saca a bailar.
Lala-lala-lala
Llevar la pinta, de un bicho raro.
Entre los cerros me siento a beber.
Que toca el cielo la sebastiana,
si Pablo lo viera, sabria llorar.
Que siempre llevo un recuerdo en tu nombre.
Y lo tengo tatuado en la pared.
Una cancion, una pagina blanca.
Un toro que no puede olvidar.
Cuando me escapo a la vista del can,
que miraba mi vida pasar sin aliento.
El cemento, consume al cemento.
Sale el sol y yo me vuelvo pal sur,
que mi casa se pone en el oeste.