Dejame que te lama las heridas,
que te limpie la cara,
que recoja tus lagrimas caidas.
Dejame, dejame ser tu cobijo y guarida.
Dejame darte el silencio que necesitas,
las risas que pidas,
besos hasta artarte,
y todas mis sonrrisas.
Dejame que corra la cortina,
que habra la ventana
y que deje pasar a la vida.
Dejame, dejame que guarde todas y cada una de tus cenizas.
Dejame que piense en tí en tu ausencia,
dejame que mis sueños sueñen contigo,
dejame, dejame.
Dejame dartelo todo
o no me dejes darte nada,
que el amor no entiende de medidas.
Dejame si crees que te voy a pedir algo a cambio,
dejame si tú lo harias.
Ahora dejame, solo dejame
dejame que lo escriba y no te lo diga.