ade castillo
Poeta adicto al portal
[center:320b7a8c8b]Déjame ser
Déjame nadar en el lago de tu mirada,
naufragar en lo profundo del embeleso,
que quemen tus pupilas cual llamarada,
las fibras inertes que dejan amores viejos.
Déjame ser el reflejo de lo que anhelas,
o tan sólo el rayito de luz de tu mañana,
ser la flor de tu jardín que se deshoja,
o el lecho venerable donde descansas.
Déjame ser la resonancia de tu silencio,
esa cascada de tu sonrisa que se desgaja,
la calma de la tormenta de tu yo interno,
la burbuja que cosquillea cuando se ama.
Deja que muera el celo que me acompaña,
que se fragmente en añicos el desconcierto,
que expulse el veneno de la desconfianza,
que nuestras almas sean un envase nuevo.
Déjame escribir el poema de nuestra historia,
en el lienzo de tu corazón cual pergamino,
extraeré tinta de mi sangre en cada estrofa,
y en cada verso resonará mi amor genuino.
Adela Castillo [/center:320b7a8c8b]
Déjame nadar en el lago de tu mirada,
naufragar en lo profundo del embeleso,
que quemen tus pupilas cual llamarada,
las fibras inertes que dejan amores viejos.
Déjame ser el reflejo de lo que anhelas,
o tan sólo el rayito de luz de tu mañana,
ser la flor de tu jardín que se deshoja,
o el lecho venerable donde descansas.
Déjame ser la resonancia de tu silencio,
esa cascada de tu sonrisa que se desgaja,
la calma de la tormenta de tu yo interno,
la burbuja que cosquillea cuando se ama.
Deja que muera el celo que me acompaña,
que se fragmente en añicos el desconcierto,
que expulse el veneno de la desconfianza,
que nuestras almas sean un envase nuevo.
Déjame escribir el poema de nuestra historia,
en el lienzo de tu corazón cual pergamino,
extraeré tinta de mi sangre en cada estrofa,
y en cada verso resonará mi amor genuino.
Adela Castillo [/center:320b7a8c8b]