Fenix_Poet
Poeta fiel al portal
Déjame ir,
tus manos me atan,
tus besos me subyugan,
me arrodillo a tu cuerpo,
renuncio a mi voluntad
y solo deseo
en tus ojos morir.
Déjame ser libre,
tu prisión muda
no me hace feliz,
lo había olvidado
pero existe un sol
y una primavera en los corazones,
algo que llaman amor.
Déjame morir,
será mejor tu ausencia,
a tenerte sin estar,
a besar el invierno
buscando un poco de sol,
no entiendes cariño
que esclavitud, no es amor.
Déjame ir,
tú serás inaccesible,
como las estrellas
y aquel romance
de la luna y el sol,
nunca fuimos uno,
nunca historia de amor.
Déjame ser libre,
yo me iré lejos,
lejos de tu soledad
y muerto estaré vivo
entre campos de flores
y caricias de sol,
adiós invierno, adiós amor.
Déjame morir,
nada es más añorado,
que un corazón frio,
cuando de lágrimas
el amor, los lienzos cubre,
contando historias
sin final feliz.
Déjame ir,
hoy corto los amares,
que tu corazón ato,
mi barca surcara,
los mares de penas
y se alejara lenta,
muy lenta de ti.
Déjame ser libre,
estoy contigo y tan solo,
que beso a mi soledad,
tu corazón muerto
jamás fue mío
y amándome solo,
me ate a tu voluntad.
Déjame morir
y escribir nuevas historias,
nuevos versos
que no regalen soledad
que hagan brillar
en los labios sonrisas
y den esperanzas al amar.
Déjame ir,
este amor se nutrió
siempre en la nada,
en lo que nunca fue,
en anhelos sin alma
y fangosos pozos
donde mi voluntad ahogue.
Déjame ser libre,
dulce pesadilla
y anhelo pueril,
no quiero mas
sucumbir a tus garras
y que estrangulen
mi pálida esperanza de huir.
Déjame morir
y despertar de cara al cielo,
enjugando aquella lágrima
que mi copa desbordo,
mientras brindo
por los recuerdos y sueños rotos
que lego a ti, hoy.
Me voy, me voy lejos,
quiero vivir,
pero no es posible
a tu lado, amor.
Por eso te abrazo
dejando que tu ausencia
inunde mis sentidos,
y un último y amargo beso,
escriba la línea temblorosa
de un adiós.
tus manos me atan,
tus besos me subyugan,
me arrodillo a tu cuerpo,
renuncio a mi voluntad
y solo deseo
en tus ojos morir.
Déjame ser libre,
tu prisión muda
no me hace feliz,
lo había olvidado
pero existe un sol
y una primavera en los corazones,
algo que llaman amor.
Déjame morir,
será mejor tu ausencia,
a tenerte sin estar,
a besar el invierno
buscando un poco de sol,
no entiendes cariño
que esclavitud, no es amor.
Déjame ir,
tú serás inaccesible,
como las estrellas
y aquel romance
de la luna y el sol,
nunca fuimos uno,
nunca historia de amor.
Déjame ser libre,
yo me iré lejos,
lejos de tu soledad
y muerto estaré vivo
entre campos de flores
y caricias de sol,
adiós invierno, adiós amor.
Déjame morir,
nada es más añorado,
que un corazón frio,
cuando de lágrimas
el amor, los lienzos cubre,
contando historias
sin final feliz.
Déjame ir,
hoy corto los amares,
que tu corazón ato,
mi barca surcara,
los mares de penas
y se alejara lenta,
muy lenta de ti.
Déjame ser libre,
estoy contigo y tan solo,
que beso a mi soledad,
tu corazón muerto
jamás fue mío
y amándome solo,
me ate a tu voluntad.
Déjame morir
y escribir nuevas historias,
nuevos versos
que no regalen soledad
que hagan brillar
en los labios sonrisas
y den esperanzas al amar.
Déjame ir,
este amor se nutrió
siempre en la nada,
en lo que nunca fue,
en anhelos sin alma
y fangosos pozos
donde mi voluntad ahogue.
Déjame ser libre,
dulce pesadilla
y anhelo pueril,
no quiero mas
sucumbir a tus garras
y que estrangulen
mi pálida esperanza de huir.
Déjame morir
y despertar de cara al cielo,
enjugando aquella lágrima
que mi copa desbordo,
mientras brindo
por los recuerdos y sueños rotos
que lego a ti, hoy.
Me voy, me voy lejos,
quiero vivir,
pero no es posible
a tu lado, amor.
Por eso te abrazo
dejando que tu ausencia
inunde mis sentidos,
y un último y amargo beso,
escriba la línea temblorosa
de un adiós.