Pablo Alonso
Poeta asiduo al portal
Que tangible es la soledad en la espesura
en estas noches tan oscuras y frías,
de unas almas que a la esperanza se fían
olvidando para sí su vil negrura.
Como lánguido caminante en esta vida,
así voy a paso lento e inseguro
pues no hay para mí golpe más duro
que tu silencio cuando el sol anuncia el día.
Porque no entendí el amor tan sensorial
de una vía que algún día se termina,
y de esta cruel y prófuga agonía
de verte solo en mi mundo racional.
Si tengo boca y no te beso, ¿de qué vale?
y estos brazos sin abrazo, ¿culpa mía?
sufrir es ley cuando se ama en alegría
aguardando la hora de que todo se acabe.
Amor tengo para dar sin compañía,
tortura humana que no tiene explicación
¿por qué dejar morir así al corazón?
si la naturaleza a otro campo me encamina.
Dejar llorar con paciencia, todo acaba,
sentir tu piel en mis manos tan vacías
y muero lento pues tú eres fantasía
que nace rápido y que rápido se apaga.
en estas noches tan oscuras y frías,
de unas almas que a la esperanza se fían
olvidando para sí su vil negrura.
Como lánguido caminante en esta vida,
así voy a paso lento e inseguro
pues no hay para mí golpe más duro
que tu silencio cuando el sol anuncia el día.
Porque no entendí el amor tan sensorial
de una vía que algún día se termina,
y de esta cruel y prófuga agonía
de verte solo en mi mundo racional.
Si tengo boca y no te beso, ¿de qué vale?
y estos brazos sin abrazo, ¿culpa mía?
sufrir es ley cuando se ama en alegría
aguardando la hora de que todo se acabe.
Amor tengo para dar sin compañía,
tortura humana que no tiene explicación
¿por qué dejar morir así al corazón?
si la naturaleza a otro campo me encamina.
Dejar llorar con paciencia, todo acaba,
sentir tu piel en mis manos tan vacías
y muero lento pues tú eres fantasía
que nace rápido y que rápido se apaga.