MARIO CUADROS
Intento de poeta
No ocultes un mar
con un grano de arena,
no tapes un agujero negro
con una hoja seca,
no bajes la mirada
que de mi no eres ajena
ni camines olvidada
teniéndome a merced de tus cadenas.
Como en un diluvio divino
seleccionas lo que supones que necesitas
en tu arca de soledades
y no te das cuenta que en ese camino
me arrojas al mar y me olvidas
como olvidadas son las olas de los mares.
No pretendas que del cielo
no son las estrellas,
yo he visto el duelo
de mis huellas contra tus huellas.
Deja que la luz penetre tu ocaso
y que encuentre en cada rincón
las imágenes mías
como son las tuyas en mi vida,
déjate amar,
deja la cobardía,
deja tu incomprensible dilema
que yo tengo para ti un poema
cada día.
con un grano de arena,
no tapes un agujero negro
con una hoja seca,
no bajes la mirada
que de mi no eres ajena
ni camines olvidada
teniéndome a merced de tus cadenas.
Como en un diluvio divino
seleccionas lo que supones que necesitas
en tu arca de soledades
y no te das cuenta que en ese camino
me arrojas al mar y me olvidas
como olvidadas son las olas de los mares.
No pretendas que del cielo
no son las estrellas,
yo he visto el duelo
de mis huellas contra tus huellas.
Deja que la luz penetre tu ocaso
y que encuentre en cada rincón
las imágenes mías
como son las tuyas en mi vida,
déjate amar,
deja la cobardía,
deja tu incomprensible dilema
que yo tengo para ti un poema
cada día.
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