ADSAKA
Poeta recién llegado
Dejé que la luz
de ese sol incandescente
entrará por mis recuerdos,
por ese frío que el alma siente.
Dejé de buscarte,
más no deje de quererte.
Dejé mi pasión
sobre una olvidada repisa
Apagandose como una vela,
llorando en su fuego sin prisa.
Dejé de buscarte,
más no deje de quererte.
Pero, ¿En qué momento
me resigne a extrañarte?
Es inflexible el tiempo.
Inexplicable. Imparable.
Un pasado inalcanzable.
Porque lo que fuimos
ya no erá,
cuando fuimos lo que somos.
Vi en tu ser
moldearse el oro,
cuando sólo eras plomo.
Pero añoro
el brillo extraño
del mineral
de tus labios,
que me volvió
un alquimista
transmutando tus engaños.
Dejé de buscarte,
mas no de quererte.
de ese sol incandescente
entrará por mis recuerdos,
por ese frío que el alma siente.
Dejé de buscarte,
más no deje de quererte.
Dejé mi pasión
sobre una olvidada repisa
Apagandose como una vela,
llorando en su fuego sin prisa.
Dejé de buscarte,
más no deje de quererte.
Pero, ¿En qué momento
me resigne a extrañarte?
Es inflexible el tiempo.
Inexplicable. Imparable.
Un pasado inalcanzable.
Porque lo que fuimos
ya no erá,
cuando fuimos lo que somos.
Vi en tu ser
moldearse el oro,
cuando sólo eras plomo.
Pero añoro
el brillo extraño
del mineral
de tus labios,
que me volvió
un alquimista
transmutando tus engaños.
Dejé de buscarte,
mas no de quererte.