Hortencia
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Déjeme soñar no me despierten!
No quiero escuchar,
las noticias tristes.
¡Déjeme soñar no me despierten!
los árboles beben, su esencia noble,
el roció suave de mi cielo amable,
cielo amplio repartiendo aromas,
entregando sutiles lunas de almas,
fuertes.
¡Déjeme soñar no me despierten!
mis árboles con sus trocos altivos,
dejan descubiertas sus raíces,
porque ya crecieron: ¡son profetas!
sus presagios liberan el grito callado
para decir: que están casados de ver frutos ahogados,
del sudor digno, de un varón fuete.
¡Toma mi varón, bebe esencia noble!
de mi cielo amplio y mi tierra ¡fértil!
No quiero escuchar,
las noticias tristes.
¡Déjeme soñar no me despierten!
los árboles beben, su esencia noble,
el roció suave de mi cielo amable,
cielo amplio repartiendo aromas,
entregando sutiles lunas de almas,
fuertes.
¡Déjeme soñar no me despierten!
mis árboles con sus trocos altivos,
dejan descubiertas sus raíces,
porque ya crecieron: ¡son profetas!
sus presagios liberan el grito callado
para decir: que están casados de ver frutos ahogados,
del sudor digno, de un varón fuete.
¡Toma mi varón, bebe esencia noble!
de mi cielo amplio y mi tierra ¡fértil!
Última edición: