Jorge Mosquera
Poeta recién llegado
Dejemos en el viento un beso,
No importa si es imperfecto, irregular o complejo,
Dejemos un indicio del amor, de nuestro amor,
Una pista de nuestro insólito encuentro.
Dejemos en el viento un beso,
Que nos golpee la razón con sutileza,
Que se cuele por las llagas de los labios,
Un beso sin final, sin ocaso.
Dejemos en el viento un beso,
Que sea, por instinto, eterno,
No importa si tiene insomnios, si es tímido o irreverente,
Dejemos un beso sensato y resistente.
Dejemos en el viento un beso,
Que nos roce las mejillas cuando no estamos juntos,
Que nos despida en las mañanas al salir tomados de la mano.
Dejemos un beso que guarde las ganas de encontrarnos, un beso dulce y cálido.
Mas si alguna vez decidimos transitar caminos diferentes,
Y preferimos encerrar nuestra historia en un empolvado baúl,
Dejemos una huella que no haga daño,
Un par de recuerdos que nos roben una sonrisa de vez en cuando.
Y para esos momentos en los que la silueta de nuestros cuerpos,
Se dibuja en las banquetas de los parques o las sábanas de nuestra cama,
Dejemos un beso que sepa a pasado,
Al pasado que compartimos juntos,
Pero dejemos ese beso en el viento,
Tal vez así sea un poco más fácil alcanzarlo.
No importa si es imperfecto, irregular o complejo,
Dejemos un indicio del amor, de nuestro amor,
Una pista de nuestro insólito encuentro.
Dejemos en el viento un beso,
Que nos golpee la razón con sutileza,
Que se cuele por las llagas de los labios,
Un beso sin final, sin ocaso.
Dejemos en el viento un beso,
Que sea, por instinto, eterno,
No importa si tiene insomnios, si es tímido o irreverente,
Dejemos un beso sensato y resistente.
Dejemos en el viento un beso,
Que nos roce las mejillas cuando no estamos juntos,
Que nos despida en las mañanas al salir tomados de la mano.
Dejemos un beso que guarde las ganas de encontrarnos, un beso dulce y cálido.
Mas si alguna vez decidimos transitar caminos diferentes,
Y preferimos encerrar nuestra historia en un empolvado baúl,
Dejemos una huella que no haga daño,
Un par de recuerdos que nos roben una sonrisa de vez en cuando.
Y para esos momentos en los que la silueta de nuestros cuerpos,
Se dibuja en las banquetas de los parques o las sábanas de nuestra cama,
Dejemos un beso que sepa a pasado,
Al pasado que compartimos juntos,
Pero dejemos ese beso en el viento,
Tal vez así sea un poco más fácil alcanzarlo.