***QueeN Ginevra***
Poeta adicto al portal
Dejemos.
Dejemos para mañana los cantos de aves,
dejemos para después los ríos y mares,
esta noche lo único importante tu eres,
lo único que quiero ver y saber, besar.
Dejemos las cuestiones a todos los sabios,
que no nos interese el porque si o porque no.
Siéntate a mi lado esta noche, la luna miremos;
que la noche es corta sin ti y eterna a tu lado.
El único concierto perfecto: el de nuestro silencio,
el que hacen nuestras manos entrelazadas;
el que bailan tus cabellos y los míos en el viento,
el concierto de nuestro amor puro y sin deudas.
Tus ojos, tu amor, tus palabras negras y bellas;
todo lo que hemos vivido y que nos resta,
los pensamientos nuestros hacia las estrellas,
todas las cosas de tú y yo que el tiempo nos presta.
Dejemos que el mundo gire eterno y activo,
recostémonos en silencio y viajemos juntos
a nuestro mundo hecho de besos no fingidos,
al castillo en que por gusto permaneces cautivo.
Dejemos que el sol y el día vuelvan a venir,
que la luz se lleve los sueños y las estrellas;
dejemos que mi mente confunda realidad y sueño,
dejemos que el sueño seamos siempre tu y yo.
Dejemos para mañana los cantos de aves,
dejemos para después los ríos y mares,
esta noche lo único importante tu eres,
lo único que quiero ver y saber, besar.
Dejemos las cuestiones a todos los sabios,
que no nos interese el porque si o porque no.
Siéntate a mi lado esta noche, la luna miremos;
que la noche es corta sin ti y eterna a tu lado.
El único concierto perfecto: el de nuestro silencio,
el que hacen nuestras manos entrelazadas;
el que bailan tus cabellos y los míos en el viento,
el concierto de nuestro amor puro y sin deudas.
Tus ojos, tu amor, tus palabras negras y bellas;
todo lo que hemos vivido y que nos resta,
los pensamientos nuestros hacia las estrellas,
todas las cosas de tú y yo que el tiempo nos presta.
Dejemos que el mundo gire eterno y activo,
recostémonos en silencio y viajemos juntos
a nuestro mundo hecho de besos no fingidos,
al castillo en que por gusto permaneces cautivo.
Dejemos que el sol y el día vuelvan a venir,
que la luz se lleve los sueños y las estrellas;
dejemos que mi mente confunda realidad y sueño,
dejemos que el sueño seamos siempre tu y yo.