Quiero sentir la mano del asfalto
quemando las graníticas verdades
del soliloquio espeso donde habitan
las últimas palabras que no digo.
Serán como metrallas silenciosas,
un alquitrán de brea y de amapolas
gimiendo en los vapores de la nada
que van dejando un rastro en piedras mudas.
Después, en las miradas de los ciegos
encontraré tal vez lo inoportuno
que es contemplar paisajes sin retinas
alumbrando un vacío seco y huero.
La vida se alimenta del fracaso
sobre las muertas vías oxidadas
por el orín del tiempo y la derrota
del jefe de estación que es solo un hombre.
Ahora el tren ya circula dando vueltas
alrededor de algún misterio en ciernes,
como una noria que al edén escupe
neones apagados e infinitos.
Quiero sentir y no sentir, hoy muero,
calladamente muero y no molesto,
me aparto antes de entrar al turbio cielo
ya que un aviso dice: Dejen salir primero.
PepeSori
SafeCreative
Octubre2021.