Óscar Pérez
Poeta asiduo al portal
Del canto y delconsuelo
Sabina me salvó de no salvarme,
Sabina me curó sin más salud,
a veces el infierno es donde echarme
para mirar del cielo tu virtud,
Ay, esperanza mía, soy gendarme
de nuestros pasos, del viejo ataúd
en que por muerto diste a abandonarme,
mientras yo aún me revuelco en el alud.
Ni español ni italiano, ven a amarme,
que sin ti no comprendo ni el talud
en que canto verdades sin besarme.
Joaquín no canta más que en multitud
y yo es a ti el que quiero para hallarme
la música que falta en mi inquietud.
26 11 11
Sabina me salvó de no salvarme,
Sabina me curó sin más salud,
a veces el infierno es donde echarme
para mirar del cielo tu virtud,
Ay, esperanza mía, soy gendarme
de nuestros pasos, del viejo ataúd
en que por muerto diste a abandonarme,
mientras yo aún me revuelco en el alud.
Ni español ni italiano, ven a amarme,
que sin ti no comprendo ni el talud
en que canto verdades sin besarme.
Joaquín no canta más que en multitud
y yo es a ti el que quiero para hallarme
la música que falta en mi inquietud.
26 11 11