POETACANARIO·"
Poeta asiduo al portal
Caminé bajo páramos,
entre desiertos de arena,
recluido en mi alma,
desterrado del cosmos.
No poseía alegría,
mi corazón no latía,
dolía la nostalgia,
convertida en melancolía.
Pero encontré un sendero,
atajé el camino,
y hallé un bello paraje,
parecía un mundo nuevo,
donde el amor florecía,
donde la luna colmaba en el cielo,
y el sol la abrazaba con anhelo.
Donde arómas de jazmines
penetraban mi sentir,
donde la melodía de ruiseñores,
relajaban mis oidos,
y el agua rebrotaba
en los más bellos manantiales.
Mi pena se diluyó en el oasis,
y me encontré con un hada,
con imagen de rosa azul,
que me tendió su manto,
que me aduló con su encanto.
Su nombre quedó grabado,
sus gestos fueron mi luz.
Tú hada encantada de bosques de olores,
tú que has realzado mis sentimientos por escribir,
te dejo tallado en mi corazón que late,
mi gratitud.
Dedicado a Matilde Maisonnave.
entre desiertos de arena,
recluido en mi alma,
desterrado del cosmos.
No poseía alegría,
mi corazón no latía,
dolía la nostalgia,
convertida en melancolía.
Pero encontré un sendero,
atajé el camino,
y hallé un bello paraje,
parecía un mundo nuevo,
donde el amor florecía,
donde la luna colmaba en el cielo,
y el sol la abrazaba con anhelo.
Donde arómas de jazmines
penetraban mi sentir,
donde la melodía de ruiseñores,
relajaban mis oidos,
y el agua rebrotaba
en los más bellos manantiales.
Mi pena se diluyó en el oasis,
y me encontré con un hada,
con imagen de rosa azul,
que me tendió su manto,
que me aduló con su encanto.
Su nombre quedó grabado,
sus gestos fueron mi luz.
Tú hada encantada de bosques de olores,
tú que has realzado mis sentimientos por escribir,
te dejo tallado en mi corazón que late,
mi gratitud.
Dedicado a Matilde Maisonnave.