NARVALVIANNI
Poeta recién llegado
La lluvia se convierte de repente es testigo celeste
de cómo acabó este día bajo tu sombra,
de cómo pasó de largo sobre esta luna tenue.
Primero fue la mañana,
Caliente como pistola disparada, sin verte.
Vivir el medio día fue una hazaña sin tocarte.
La tarde llena de páginas amarillas y agrestes,
incendio mis esquinas como a un bosque,
siempre ausente y continuamente invisible.
El ocaso sin considerarme, me redujo a lo triste
entonces el paisaje ya era mas terrible,
extrañé tu piel suave que enciende mi sangre.
Y ahora, la noche mojada, negra y en mora,
cuyas luces iluminan tu nombre,
pasa igual de terrible, sin tu nombre de aurora.
Ven a mi lado, llámame mujer,
interrumpe esta soledad con tus frases,
y entonces que seas mas que esta falsa nube.
No quiero ser invisible, mátame, bésame, prométeme
pero que mañana no termine así de demente,
¡AH! Te amo, gota a gota hasta mi muerte.
Y si yo fuera a buscarte ahora de repente
¿También derramarías mi sangre?
¿Ó secarías mi alma ahogada por la noche?
A MARYSOL
de cómo acabó este día bajo tu sombra,
de cómo pasó de largo sobre esta luna tenue.
Primero fue la mañana,
Caliente como pistola disparada, sin verte.
Vivir el medio día fue una hazaña sin tocarte.
La tarde llena de páginas amarillas y agrestes,
incendio mis esquinas como a un bosque,
siempre ausente y continuamente invisible.
El ocaso sin considerarme, me redujo a lo triste
entonces el paisaje ya era mas terrible,
extrañé tu piel suave que enciende mi sangre.
Y ahora, la noche mojada, negra y en mora,
cuyas luces iluminan tu nombre,
pasa igual de terrible, sin tu nombre de aurora.
Ven a mi lado, llámame mujer,
interrumpe esta soledad con tus frases,
y entonces que seas mas que esta falsa nube.
No quiero ser invisible, mátame, bésame, prométeme
pero que mañana no termine así de demente,
¡AH! Te amo, gota a gota hasta mi muerte.
Y si yo fuera a buscarte ahora de repente
¿También derramarías mi sangre?
¿Ó secarías mi alma ahogada por la noche?
A MARYSOL