BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Aquí los demonios ya no juegan
elevan sus cánticos como voces supuradas
del dolor más amplio al desdén más ungido
por venéreos destrozos de acometidas imperturbables.
Los demonios succionan todavía
arremeten contra el estío devorador de ángeles
las broncas azules los lapiceros amarillos las verdes
redes de espuma con su membrete oficial, caen
humillados como formas de piedad congénita.
Traga tu luz de abastecimiento, rompe con tu cisne
de plata en los alvéolos, los pulmones nacieron
para algo más que ser venerados-.
©
elevan sus cánticos como voces supuradas
del dolor más amplio al desdén más ungido
por venéreos destrozos de acometidas imperturbables.
Los demonios succionan todavía
arremeten contra el estío devorador de ángeles
las broncas azules los lapiceros amarillos las verdes
redes de espuma con su membrete oficial, caen
humillados como formas de piedad congénita.
Traga tu luz de abastecimiento, rompe con tu cisne
de plata en los alvéolos, los pulmones nacieron
para algo más que ser venerados-.
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