Del encuentro
Por la ebriedad de esta tarde que aúlla despacito
Jugando nuestras sombras en la sequedad del cielo
muestras cada parte de ti
sin miedo, como un grito incontrolable
A los pedazos de cielo que recibes les das nombre
Como sueles hacerlo a cada una de tus partes
Infinitamente se expanden tus suspiros
En la inerte estadía del encuentro
Pese la tardía llama que revuelca las centurias
arañas al paso perdido,
al tiempo, la vida
En el pilar de las derrotas donde siempre nos topamos
Se abre esta puerta y ya se abre
lloverán violines tersos
crecerán por el linaje de una lágrima enterrada
entre dos cuerpos
entre dos ruinas desalmadas
(Simbología femenina acariciando un compás)
Se carcome la aparición de la solloza manta de mi cuerpo
derritiendo sus luciérnagas plateadas
como verdades áureas de una mujer en el encuentro
Por la ebriedad de esta tarde que aúlla despacito
Jugando nuestras sombras en la sequedad del cielo
muestras cada parte de ti
sin miedo, como un grito incontrolable
A los pedazos de cielo que recibes les das nombre
Como sueles hacerlo a cada una de tus partes
Infinitamente se expanden tus suspiros
En la inerte estadía del encuentro
Pese la tardía llama que revuelca las centurias
arañas al paso perdido,
al tiempo, la vida
En el pilar de las derrotas donde siempre nos topamos
Se abre esta puerta y ya se abre
lloverán violines tersos
crecerán por el linaje de una lágrima enterrada
entre dos cuerpos
entre dos ruinas desalmadas
(Simbología femenina acariciando un compás)
Se carcome la aparición de la solloza manta de mi cuerpo
derritiendo sus luciérnagas plateadas
como verdades áureas de una mujer en el encuentro