Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
De gozo suspiró mi sed candente
a embates de tu corazón alado,
latido con latido acompasado,
cariño con cariño… dulcemente.
Tu boca fue mi boca más ardiente
y en ella sucumbí resucitado
tan fuerte que de pronto fui quedado
transido por fulgor tan consistente.
Mi pecho en tu esternón, mi voz, tu anhelo,
el aire de tu piel (su brisa ardía)…
extienden claridad dando desvelo.
De gozo corporal el alma mía
se irguió para de amor besar el cielo…
y el cielo era tu rostro, Ana María.
a embates de tu corazón alado,
latido con latido acompasado,
cariño con cariño… dulcemente.
Tu boca fue mi boca más ardiente
y en ella sucumbí resucitado
tan fuerte que de pronto fui quedado
transido por fulgor tan consistente.
Mi pecho en tu esternón, mi voz, tu anhelo,
el aire de tu piel (su brisa ardía)…
extienden claridad dando desvelo.
De gozo corporal el alma mía
se irguió para de amor besar el cielo…
y el cielo era tu rostro, Ana María.