Bolivar F. Martinez
Poeta adicto al portal
Del mar y río
La infantil curiosidad nos puso unidos;
tú: estrella de mar, yo: canto rodado,
que una niña encontró en la playa
y cuando se bañaba en el río.
A los dos colocó en la azul botella,
que tiene en la ventana de su cuarto,
y acostada boca abajo nos contempla,
como tesoros y nos quiere tanto.
¡No dejes nunca de mirarnos, hija!;
cuanto tus juegos infantiles se detengan
habrá otra niña que yendo al mar
te encuentre como estrella.
Ya solo espera que en la azul botella,
coloque una roca a tu lado,
y boca abajo acostada los contemple,
como tesoros y los quiera tanto.
¡No dejes nunca de mirarnos, hija!
La infantil curiosidad nos puso unidos;
tú: estrella de mar, yo: canto rodado,
que una niña encontró en la playa
y cuando se bañaba en el río.
A los dos colocó en la azul botella,
que tiene en la ventana de su cuarto,
y acostada boca abajo nos contempla,
como tesoros y nos quiere tanto.
¡No dejes nunca de mirarnos, hija!;
cuanto tus juegos infantiles se detengan
habrá otra niña que yendo al mar
te encuentre como estrella.
Ya solo espera que en la azul botella,
coloque una roca a tu lado,
y boca abajo acostada los contemple,
como tesoros y los quiera tanto.
¡No dejes nunca de mirarnos, hija!
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