Gianna
Poeta fiel al portal
De mi entrega
En andanadas de pasión,
Sin esquiveces ni cansancio,
Voy escalando pulgada a pulgada,
Tu abrupta geografía,
Sus elevaciones,
Transitando por tu selva
Tú, navegando en mi bahía,
Y sus emanaciones,
Noches atiborradas de sexo,
Sin atavismos, ni torceduras,
Desmesura de mis sueños,
Donde tu tibio aliento,
Ejerce prodigios de locuras
Río caudaloso que se desborda,
Al rugir de sus sedientas aguas,
En las marcadas cordilleras,
De la textura apocalíptica,
De inexploradas fronteras,
En horizontes cargados de nostalgias
De la corteza de los árboles,
Beberemos la savia,
Que circula en sus venas;
Con ella nutriremos de energía
Los desnudos espíritus,
Que siempre acompañan
Nuestro andar en la tierra
Brotaran raíces en el tiempo,
Y en azules diluvios,
Te tendré a mis anchas,
Sin razones que duelan,
Ni el tiempo de la ausencia,
Ni el sentir del olvido,
Ni pasadas vivencias
Los cuadrantes del horizonte,
Y la Rosa Nautica,
Desde el Norte hacia el este,
Vendrán, de corrientes del golfo,
Que dormían del pasado,
Y tomaran nuestros cuerpos,
El cuerpo del amor resucitado,
En tu cuerpo y mi cuerpo
En andanadas de pasión,
Sin esquiveces ni cansancio,
Voy escalando pulgada a pulgada,
Tu abrupta geografía,
Sus elevaciones,
Transitando por tu selva
Tú, navegando en mi bahía,
Y sus emanaciones,
Noches atiborradas de sexo,
Sin atavismos, ni torceduras,
Desmesura de mis sueños,
Donde tu tibio aliento,
Ejerce prodigios de locuras
Río caudaloso que se desborda,
Al rugir de sus sedientas aguas,
En las marcadas cordilleras,
De la textura apocalíptica,
De inexploradas fronteras,
En horizontes cargados de nostalgias
De la corteza de los árboles,
Beberemos la savia,
Que circula en sus venas;
Con ella nutriremos de energía
Los desnudos espíritus,
Que siempre acompañan
Nuestro andar en la tierra
Brotaran raíces en el tiempo,
Y en azules diluvios,
Te tendré a mis anchas,
Sin razones que duelan,
Ni el tiempo de la ausencia,
Ni el sentir del olvido,
Ni pasadas vivencias
Los cuadrantes del horizonte,
Y la Rosa Nautica,
Desde el Norte hacia el este,
Vendrán, de corrientes del golfo,
Que dormían del pasado,
Y tomaran nuestros cuerpos,
El cuerpo del amor resucitado,
En tu cuerpo y mi cuerpo