tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vuelvo a escapar del vuelo inerme, escondiéndolo todo bajo mí sombra.
Esquivaré codicioso la incertidumbre de lo herrumbre, desbordado en preceptos bizarros y apariencia precoz.
La luz de una imagen apacible me inundará de magia e intentará capturarme dentro de su filosofía herbicida, postergándome a un olvido lánguido e irreal.
Tanto que no tardará en llegar mi acostumbrado escalofrío noctámbulo, que erizará mi angustia enmendada, ya vacía de dolor, solo con movimientos abstractos y agonías irrelevantes, sin ganas de creer en incordiosas texturas sensibles.
Esta vez disfrutaré del viaje.
Esquivaré codicioso la incertidumbre de lo herrumbre, desbordado en preceptos bizarros y apariencia precoz.
La luz de una imagen apacible me inundará de magia e intentará capturarme dentro de su filosofía herbicida, postergándome a un olvido lánguido e irreal.
Tanto que no tardará en llegar mi acostumbrado escalofrío noctámbulo, que erizará mi angustia enmendada, ya vacía de dolor, solo con movimientos abstractos y agonías irrelevantes, sin ganas de creer en incordiosas texturas sensibles.
Esta vez disfrutaré del viaje.