Rafael Llamas Jimenez
Poeta veterano en el portal
Delamar y su verso sol marino
La pluma del poeta no sustenta
el afán lucrativo de caudales,
ni efímeros caprichos materiales
pero el alma y espíritu alimenta.
Es la calma en mitad de la tormenta
resplandece la luz de los umbrales,
sin mordaza, cadenas ni puñales
libertad de expresiones acrecienta.
Yo me quedo con Lorca y madrugada,
Delamar y su verso sol marino,
con Platero y su alforja cosechada.
Me quedo con tintero y pergamino
estrofas de una lira sosegada,
tercetos de un soneto en el camino.
Rafael Llamas Jiménez
La pluma del poeta no sustenta
el afán lucrativo de caudales,
ni efímeros caprichos materiales
pero el alma y espíritu alimenta.
Es la calma en mitad de la tormenta
resplandece la luz de los umbrales,
sin mordaza, cadenas ni puñales
libertad de expresiones acrecienta.
Yo me quedo con Lorca y madrugada,
Delamar y su verso sol marino,
con Platero y su alforja cosechada.
Me quedo con tintero y pergamino
estrofas de una lira sosegada,
tercetos de un soneto en el camino.
Rafael Llamas Jiménez