Boddah
Poeta recién llegado
Si apuras tus labios a mi cuello
y oyes una explosión: no huyas.
Reanuda el camino minado de desilusiones,
encuéntrame frágil y silente.
Retoca con tus dedos cada pedazo de lunar roto.
Reúnelos en mi vientre, escóltalos con tu piel.
Arrójalos sabiamente en mi ombligo en suicidio.
Intersecta las líneas paralelas de mis caderas
y rompe abruptamente su punto de encuentro.
Empuja mil estrellas convulsas a gran velocidad.
Fíngete poseso y esparce tu fuerza.
Rómpeme los labios con besos carniceros.
Decide lo que tomas de mi pecho: muerte o vida.
Damos vuelta y me muestro a ti enardecida,
Tienes miedo pues a la musa has trastornado.
y oyes una explosión: no huyas.
Reanuda el camino minado de desilusiones,
encuéntrame frágil y silente.
Retoca con tus dedos cada pedazo de lunar roto.
Reúnelos en mi vientre, escóltalos con tu piel.
Arrójalos sabiamente en mi ombligo en suicidio.
Intersecta las líneas paralelas de mis caderas
y rompe abruptamente su punto de encuentro.
Empuja mil estrellas convulsas a gran velocidad.
Fíngete poseso y esparce tu fuerza.
Rómpeme los labios con besos carniceros.
Decide lo que tomas de mi pecho: muerte o vida.
Damos vuelta y me muestro a ti enardecida,
Tienes miedo pues a la musa has trastornado.