Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Silencio de glaciares, infiernos de llamas gélidas y la mirada impasiva del alma cancerosa, que no muere sobre sí misma pero que contagia y hace emitir gritos y gruñidos al por mayor.
Es un poema muy bueno, con una furia agonizante, que aplasta.