Ricardo José Lascano
Poeta que considera el portal su segunda casa
Deletreo tus ojos
abro la pequeña oración de tus párpados,
acaso en jirones encelados,
bebiendo su nervio ventoso
el trecho de su sangre que erosiona
como un pájaro de fuego
sumergido en su biblia de paisajes ciegos
derrotado el inacabado tiempo,
contemplo sus cenizas,
prontas a las noches solas.
Y sin embargo tus manos caudalosas,
y el mar apenas andando
y la vertiente de su arraigo,
tocando mis ojos.
abro la pequeña oración de tus párpados,
acaso en jirones encelados,
bebiendo su nervio ventoso
el trecho de su sangre que erosiona
como un pájaro de fuego
sumergido en su biblia de paisajes ciegos
derrotado el inacabado tiempo,
contemplo sus cenizas,
prontas a las noches solas.
Y sin embargo tus manos caudalosas,
y el mar apenas andando
y la vertiente de su arraigo,
tocando mis ojos.