mksimo
Poeta recién llegado
Es su mirada;
la caricia ingenua,
que suspiro en mi alma.
Pero yo la amaba.
Recorría su pasar,
con mi mirada.
Son sus ojos,
mi bien amada,
dos lunas de plata.
En su boca,
la dulce miel que deseaba.
Hasta que beso
los labios de un pendejo,
que no era yo,
Y me fui volando,
con el viento hacia la nada.
la caricia ingenua,
que suspiro en mi alma.
Pero yo la amaba.
Recorría su pasar,
con mi mirada.
Son sus ojos,
mi bien amada,
dos lunas de plata.
En su boca,
la dulce miel que deseaba.
Hasta que beso
los labios de un pendejo,
que no era yo,
Y me fui volando,
con el viento hacia la nada.