Seriocha Rosabal
Poeta recién llegado
Qué delirio...
es sentir tu nombre, en mi pluma, revoloteando, mar de espuma,
en el corazón de este hombre.
Qué delirio es pensarte,
un segundo
sabiendote mi mundo
de mil colores, Cabellos de arcoiris.
Qué delirio...
es desearte entre mis brazos
con un beso de esos que perduran.
Qué delirio es escribir tu nombre
en la arena y soñarte...
Y que no se borre la lujuria,
de tenerte, inmaculada.
Qué delirio es amarte
y darme cuenta que sin ti
hoy no soy nada.
es sentir tu nombre, en mi pluma, revoloteando, mar de espuma,
en el corazón de este hombre.
Qué delirio es pensarte,
un segundo
sabiendote mi mundo
de mil colores, Cabellos de arcoiris.
Qué delirio...
es desearte entre mis brazos
con un beso de esos que perduran.
Qué delirio es escribir tu nombre
en la arena y soñarte...
Y que no se borre la lujuria,
de tenerte, inmaculada.
Qué delirio es amarte
y darme cuenta que sin ti
hoy no soy nada.