Enrique Romero
Poeta recién llegado
Absorto, lejos, deliro tu regreso,
tu retorno de fuegos aterradores;
tus cabellos como estrellas,
alrededor de un cuerpo traslucido.
Delirando, lejos; como una isla,
más lejos, más lejos que el horizonte.
Necesito del brillo de tus ojos,
luciérnagas gualdas,
píldora del amanecer infinito
y el sosiego de la noche.
Luna de tantos sueños, templo
onírico donde esculpo agujas,
donde reposo en los altares
las laceradas armaduras de mi existencia.
Oh! déjame socavar tus ojos,
ser en ti siempre,
ya no hay amor en mi corazón
febrero, oh!, estigma ardiente.
tu retorno de fuegos aterradores;
tus cabellos como estrellas,
alrededor de un cuerpo traslucido.
Delirando, lejos; como una isla,
más lejos, más lejos que el horizonte.
Necesito del brillo de tus ojos,
luciérnagas gualdas,
píldora del amanecer infinito
y el sosiego de la noche.
Luna de tantos sueños, templo
onírico donde esculpo agujas,
donde reposo en los altares
las laceradas armaduras de mi existencia.
Oh! déjame socavar tus ojos,
ser en ti siempre,
ya no hay amor en mi corazón
febrero, oh!, estigma ardiente.
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