Jazmin del Cielo
Poeta recién llegado
Apareciste por casualidad, no te esperaba, no te buscaba, simplemente apareciste, me miraste y ya nunca más pude ser la misma.
Apareciste, cambiaste mi manera de pensar, mi manera de sentir
Luego escuchar la música de tu voz, sentir la suavidad de tus manos, saborear el almíbar de tu boca, me hizo despertar de mi letargo.
Abrí mis ojos y estabas ahí, con tu voz, con tus manos con tu boca; con esa boca que logro que la mía inventara los besos mas dulces y mas tiernos solo para vos, con esas manos que solo al rozarme lograban que mi piel se suavizara solo para recibir mas y mas caricias, con esa voz que al hablarme, al decirme, te quiero, me transportaba a otro mundo, a otra vida, a la vida que hubiese querido tener al lado tuyo y que se que es imposible.
Era hermoso despertar y esperar a escuchar tu voz.
Era hermoso esperar el día a que pudiéramos vernos.
Era hermoso encontrarnos y entregarnos el uno al otro, con esa dulzura y esa pasión incontenible.
Fueron tiempos extremadamente hermosos pero esos tiempos terminaron.
Ambos nos fuimos dando cuenta que aunque había amor entre nosotros, había otras vidas que proteger, otras personas que no se merecían ser lastimadas.
Ambos nos fuimos dando cuenta poco a poco que ya era demasiado tarde.
Apareciste, cambiaste mi manera de pensar, mi manera de sentir
Luego escuchar la música de tu voz, sentir la suavidad de tus manos, saborear el almíbar de tu boca, me hizo despertar de mi letargo.
Abrí mis ojos y estabas ahí, con tu voz, con tus manos con tu boca; con esa boca que logro que la mía inventara los besos mas dulces y mas tiernos solo para vos, con esas manos que solo al rozarme lograban que mi piel se suavizara solo para recibir mas y mas caricias, con esa voz que al hablarme, al decirme, te quiero, me transportaba a otro mundo, a otra vida, a la vida que hubiese querido tener al lado tuyo y que se que es imposible.
Era hermoso despertar y esperar a escuchar tu voz.
Era hermoso esperar el día a que pudiéramos vernos.
Era hermoso encontrarnos y entregarnos el uno al otro, con esa dulzura y esa pasión incontenible.
Fueron tiempos extremadamente hermosos pero esos tiempos terminaron.
Ambos nos fuimos dando cuenta que aunque había amor entre nosotros, había otras vidas que proteger, otras personas que no se merecían ser lastimadas.
Ambos nos fuimos dando cuenta poco a poco que ya era demasiado tarde.