uranodania
Poeta recién llegado
Demencia
La habitación gira.
Cadáveres de amantes pudriéndose en el piso,
la madera de los muebles fue barnizada en sangre,
perfecta imitación de caoba.
Cadáveres de amantes pudriéndose en el piso,
la madera de los muebles fue barnizada en sangre,
perfecta imitación de caoba.
Bájo las escaleras
¡Mierda, cuántos peldaños!
Como un Uroboro.
¡Mierda, cuántos peldaños!
Como un Uroboro.
Los espirales negros caen del techo,
los muebles comienzan a volar a mí alrededor,
un chillido agudísimo de violín
hace explotar mi locura.
los muebles comienzan a volar a mí alrededor,
un chillido agudísimo de violín
hace explotar mi locura.
Un espejo,
trato de verme,
pero mi casco de pelo,
sangre y demencia impide verme.
trato de verme,
pero mi casco de pelo,
sangre y demencia impide verme.
Entro en cólera.
El espejo ya no es uno.
Sujeto uno de los pequeños y filosos espejos
y toco mi brazo como si fuera un violín.
El espejo ya no es uno.
Sujeto uno de los pequeños y filosos espejos
y toco mi brazo como si fuera un violín.
Sangre caliente y burbujeante cae por mi brazo
al ritmo del más sínico allegreto.
Mi mirada perdida
en un punto inexistente en este mundo.
al ritmo del más sínico allegreto.
Mi mirada perdida
en un punto inexistente en este mundo.
Tirada en el suelo
sigo con mi sinfonía sangrienta.
Tratas de detenerme,
pero yo quiero que me acompañes en mi tocata.
sigo con mi sinfonía sangrienta.
Tratas de detenerme,
pero yo quiero que me acompañes en mi tocata.
Tus dedos son martillados
a las teclas de mi piano.
Toca conmigo,
pero no dejes que la sangre haga resbalar tus dedos.
a las teclas de mi piano.
Toca conmigo,
pero no dejes que la sangre haga resbalar tus dedos.
¡Que bellos acordes!
No dejes de tocar,
no dejes de tocar.
No dejes de sangrar,
no pares de gritar.
no dejes de tocar.
No dejes de sangrar,
no pares de gritar.
No sabes cuánto me calma escuchar
cómo se rompen los tejidos.
Entre bellos cortes enmudecidos
por tus gritos de elocuencia
me veo
cómo se rompen los tejidos.
Entre bellos cortes enmudecidos
por tus gritos de elocuencia
me veo
Mirando un punto inexistente en este mundo.
Pase lo que pase .
Pase lo que pase .
No dejes de tocar.