kairosclerosis
Poeta recién llegado
hoy me encierro dentro de mí
había un cuarto oscuro
las paredes blancas y el piso de marfil
debajo, la tierra
con aquellas semillas que algún día enterré
el techo, un gran ventanal
podía ver sus múltiples colores, como si viera un enorme caleidoscopio
por allí entró la luz
aunque hoy me di cuenta que aquello no fue un sol
fueron estrellas
fueron tantas que sentía un calor tan fuerte ahí dentro
sentí que me ahogaría, pero eso no pasó
en cambio, floreció un campo de rosas
en el lugar donde yacían libros, nuevos y viejos, llenos de polvo
aquellos siguen en las estanterías de las esquinas
me recuerdan al pasado oscuro, al que ahora me toca abrazar
a la pequeña niña, que, sin fuerzas, tuvo que secarse las lágrimas y levantarse para volver a luchar
una espada en el piso, una que me gusta, cada tanto, honrar
fue mi amiga y compañera, y gracias a ella hoy todo lo puedo contar
aunque sea ella quien guarde los recuerdos de las batallas, no yo
parada desde una esquina del cuarto todo se ve tan hermoso
el rojo, el verde y el marfil de donde salieron
donde la vida siempre encuentra su camino
luego me acerco y pienso que sigue siendo un campo de batalla
cuando las rosas tienen espinas y me olvido de que son rosas y son hermosas
solo puedo ver el dolor
y de repente no hay luz
y el polvo incrementa
pero hoy lo dejo ser…
ahora dejo entrar a la luz
y dejo que la oscuridad se quede
todas forman parte del cuarto
tanto como la espada
al campo de flores y al campo de batalla
de lo hermoso y de la guerra
y de quien soy yo ahora
con el pavimento para seguir construyendo mi camino
aunque no tenga fin
por fin puedo respirar
dentro del fuego y del mar
y la tierra debajo mío
mantiene mis raíces fuertes en su lugar
honrando el pasado
viviendo el presente
preparando mi futuro
y dejándolo ser
cuando me encierro dentro de mí
había un cuarto oscuro
las paredes blancas y el piso de marfil
debajo, la tierra
con aquellas semillas que algún día enterré
el techo, un gran ventanal
podía ver sus múltiples colores, como si viera un enorme caleidoscopio
por allí entró la luz
aunque hoy me di cuenta que aquello no fue un sol
fueron estrellas
fueron tantas que sentía un calor tan fuerte ahí dentro
sentí que me ahogaría, pero eso no pasó
en cambio, floreció un campo de rosas
en el lugar donde yacían libros, nuevos y viejos, llenos de polvo
aquellos siguen en las estanterías de las esquinas
me recuerdan al pasado oscuro, al que ahora me toca abrazar
a la pequeña niña, que, sin fuerzas, tuvo que secarse las lágrimas y levantarse para volver a luchar
una espada en el piso, una que me gusta, cada tanto, honrar
fue mi amiga y compañera, y gracias a ella hoy todo lo puedo contar
aunque sea ella quien guarde los recuerdos de las batallas, no yo
parada desde una esquina del cuarto todo se ve tan hermoso
el rojo, el verde y el marfil de donde salieron
donde la vida siempre encuentra su camino
luego me acerco y pienso que sigue siendo un campo de batalla
cuando las rosas tienen espinas y me olvido de que son rosas y son hermosas
solo puedo ver el dolor
y de repente no hay luz
y el polvo incrementa
pero hoy lo dejo ser…
ahora dejo entrar a la luz
y dejo que la oscuridad se quede
todas forman parte del cuarto
tanto como la espada
al campo de flores y al campo de batalla
de lo hermoso y de la guerra
y de quien soy yo ahora
con el pavimento para seguir construyendo mi camino
aunque no tenga fin
por fin puedo respirar
dentro del fuego y del mar
y la tierra debajo mío
mantiene mis raíces fuertes en su lugar
honrando el pasado
viviendo el presente
preparando mi futuro
y dejándolo ser
cuando me encierro dentro de mí