Neida C. Mina
Poeta recién llegado
Dentro del bosque
hay ramas y escondites
entre ellas,
la claridad es tenue
pues es un bosque denso
dónde la luz se filtra
en cantidades pequeñas.
Los colores petrificados
como columnas esbeltas
me transmiten calma
imitan la ausencia.
Dentro del bosque
hay un lugar para mí,
para reclinar el alma
dejar el sentimiento salir.
Escucharé los secretos
de los hombres y sus sueños,
que el viento trae consigo
después del mundo recorrer.
Cantaré a sus tristezas
para dormilas entre la hierba,
pidiendo la voz prestada
de cada gota de lluvia,
cuando ella también llega
desoladora hasta aquí.
hay ramas y escondites
entre ellas,
la claridad es tenue
pues es un bosque denso
dónde la luz se filtra
en cantidades pequeñas.
Los colores petrificados
como columnas esbeltas
me transmiten calma
imitan la ausencia.
Dentro del bosque
hay un lugar para mí,
para reclinar el alma
dejar el sentimiento salir.
Escucharé los secretos
de los hombres y sus sueños,
que el viento trae consigo
después del mundo recorrer.
Cantaré a sus tristezas
para dormilas entre la hierba,
pidiendo la voz prestada
de cada gota de lluvia,
cuando ella también llega
desoladora hasta aquí.
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