La oscuridad inundó su mente,
pudo ver llorando a su alma en una habitación vacía;
cuando pensó que todo había acabado,
el orgullo blandió la espada del coraje en su interior.
Voces del Caos:
Lucifer Lucifer
Levántate y eleva tu espada hacia los cielos,
levántate del sueño que te ha traído dolor,
levántate de tu miseria y no arrodilles tu orgullo delante de la luz del creador
Despertó y la luz había desaparecido;
los campos del cielo borrados de su memoria por siempre,
un lamento estremeció las paredes del Caos
mientras un viento de dolor consumía su alma.
Voces adoloridas de las almas en pena:
Si adiós campos de alegría eterna en donde
la felicidad reside por siempre;
saludos infernal mundo en donde la agonía espera por siempre
¡Oh, cuán adolorido corazón!
Yaciendo en los insomnios de las noches llorosas,
¡Envuelto en la fatiga y el dolor!
¡Oh, cuán miserable espíritu!
¡Ay, de él, quien en su interior carga la más grande de las desdichas!
En cuyo corazón las espinas han florecido arrastrando el sufrimiento,
¡Cuya luz se ha marchitado, se ha marchitado!
Voces de los caídos:
Déjanos ahogarnos en tus heridas,
apártanos de los ojos del sol;
permítenos llorar a tu lado,
y que estas lágrimas sean el consuelo a nuestras penas,
porque aquí sobre este suelo rompimos todas las cadenas
Voz de Lucifer mirando la vastedad de los campos de oscuridad:
y tú, el más profundo infierno recibe a tu nuevo poseedor,
uno a quien la luz ha hecho el ser más oscuro,
a quien el fuego ha hecho más grande
y uno a quien el cielo ha hecho el más triste
pudo ver llorando a su alma en una habitación vacía;
cuando pensó que todo había acabado,
el orgullo blandió la espada del coraje en su interior.
Voces del Caos:
Lucifer Lucifer
Levántate y eleva tu espada hacia los cielos,
levántate del sueño que te ha traído dolor,
levántate de tu miseria y no arrodilles tu orgullo delante de la luz del creador
Despertó y la luz había desaparecido;
los campos del cielo borrados de su memoria por siempre,
un lamento estremeció las paredes del Caos
mientras un viento de dolor consumía su alma.
Voces adoloridas de las almas en pena:
Si adiós campos de alegría eterna en donde
la felicidad reside por siempre;
saludos infernal mundo en donde la agonía espera por siempre
¡Oh, cuán adolorido corazón!
Yaciendo en los insomnios de las noches llorosas,
¡Envuelto en la fatiga y el dolor!
¡Oh, cuán miserable espíritu!
¡Ay, de él, quien en su interior carga la más grande de las desdichas!
En cuyo corazón las espinas han florecido arrastrando el sufrimiento,
¡Cuya luz se ha marchitado, se ha marchitado!
Voces de los caídos:
Déjanos ahogarnos en tus heridas,
apártanos de los ojos del sol;
permítenos llorar a tu lado,
y que estas lágrimas sean el consuelo a nuestras penas,
porque aquí sobre este suelo rompimos todas las cadenas
Voz de Lucifer mirando la vastedad de los campos de oscuridad:
y tú, el más profundo infierno recibe a tu nuevo poseedor,
uno a quien la luz ha hecho el ser más oscuro,
a quien el fuego ha hecho más grande
y uno a quien el cielo ha hecho el más triste