Fernando Gálvez
Poeta recién llegado
Antes,
cuando en los frentes de las casas
sólo florecÍan madreselvas
y los patios se poblaban de ángeles,
los sueños más urgentes
renacían, se desvanecían
y volvían a nacer
en un ligero repiquetear de ojos.
Antes,
cuando no imaginábamos
cárceles de hueso y piel,
el sol no parecía tan importante,
tan directamente proporcional
a la oscuridad del alma.
los pantanos y los rios áridos, desiertos
solo eran postales lejanas.
Antes,
ni siquiera pensabamos
estaban dentro nuestro.
cuando en los frentes de las casas
sólo florecÍan madreselvas
y los patios se poblaban de ángeles,
los sueños más urgentes
renacían, se desvanecían
y volvían a nacer
en un ligero repiquetear de ojos.
Antes,
cuando no imaginábamos
cárceles de hueso y piel,
el sol no parecía tan importante,
tan directamente proporcional
a la oscuridad del alma.
los pantanos y los rios áridos, desiertos
solo eran postales lejanas.
Antes,
ni siquiera pensabamos
estaban dentro nuestro.
Última edición: