PROFETHA
Poeta recién llegado
Dependo de un mar
cuando el viento pastorea ovejas
y se hilan lentejuelas al sol
Cuando tengo seca el alma
y no hay orillas en la piel
cuando su opuesto
llueve gaviotas de acero
para el delito tactil
de quitarle un deseo.
Dependo de un mar
Cuando lo que nos une y es distancia
Nos teje minúsculos en coágulos de gleba
Cuando pesca la soledad de un barco
Y corrompe en madera
la sal de su ausencia.
Lo demás es agua
Moretones azules
Donde alguna vez
Golpeamos con los ojos.