joanmoypra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Depresión, abominable palabra que
a un cruel sufrimiento has llevado,
a tantísimas personas que solas
se habían quedado.
La soledad en que viven
los ancianos desvalidos
es la causa más común
para sentirse deprimidos.
Los avances de la ciencia
ha hecho mucho por ella,
pero aún no ha conseguido
mejorar nuestras conciencias,
por olvidarnos de aquello
que casi nunca interesa.
Yo que he vivido de cerca
esta lacra miserable,
he llegado a comprender
lo que está sufriendo mi madre;
que llego como una rosa
y en el tiempo de un suspiro
vi como su apagaba su luz
que era mi guía y mi sino.
He visto su padecer
en sus ojos ayer brillantes,
y cerrarse en su prisión
de barrotes sofocantes,
que solo podrán romper
los cuidados más amantes.
No encuentro el momento final
que esta pesadilla termine,
y la sonrisa que en ella había
su cara se la ilumine,
para que su vida de nuevo
sin tardar se estabilice.
Madre no te mereces
el cruel castigo,
que la traicionera vejez
en tu salud ha producido,
una mujer ejemplar
en su forma de actuar
y al final sin esperarlo de nuevo
este mal ha renacido:
por ello madre querida
con devoción yo te pido,
nunca te dejes vencer
por esta cruel enfermedad
que se ha cebado contigo.
Joanmoypra 2012
sancholanza.blogspot.com
a un cruel sufrimiento has llevado,
a tantísimas personas que solas
se habían quedado.
La soledad en que viven
los ancianos desvalidos
es la causa más común
para sentirse deprimidos.
Los avances de la ciencia
ha hecho mucho por ella,
pero aún no ha conseguido
mejorar nuestras conciencias,
por olvidarnos de aquello
que casi nunca interesa.
Yo que he vivido de cerca
esta lacra miserable,
he llegado a comprender
lo que está sufriendo mi madre;
que llego como una rosa
y en el tiempo de un suspiro
vi como su apagaba su luz
que era mi guía y mi sino.
He visto su padecer
en sus ojos ayer brillantes,
y cerrarse en su prisión
de barrotes sofocantes,
que solo podrán romper
los cuidados más amantes.
No encuentro el momento final
que esta pesadilla termine,
y la sonrisa que en ella había
su cara se la ilumine,
para que su vida de nuevo
sin tardar se estabilice.
Madre no te mereces
el cruel castigo,
que la traicionera vejez
en tu salud ha producido,
una mujer ejemplar
en su forma de actuar
y al final sin esperarlo de nuevo
este mal ha renacido:
por ello madre querida
con devoción yo te pido,
nunca te dejes vencer
por esta cruel enfermedad
que se ha cebado contigo.
Joanmoypra 2012
sancholanza.blogspot.com